Cómo guardar un mantón de Manila: las mejores maneras para preservar su belleza

Un mantón de Manila está pensado para ser lucido y fabricado artesanalmente para que dure muchos años en todo su esplendor. Para eso hay que brindarle un cierto cuidado, y parte de ese cuidado es guardarlo correctamente. No lo doblaremos como cualquier pañuelo y guardaremos en un cajón. La forma de doblarlo, envolverlo y almacenarlo es fundamental para preservar su belleza.

Cómo guardar un mantón

Artesania Nava

Última modificación: 11 mayo 2026

Si hemos comprado o heredado una pieza tan exquisita como un mantón de Manila, con toda seguridad querremos conservarlo de forma correcta para que dure muchos años en su máximo esplendor. Obviamente no lo guardaremos en el cajón de los chales y los pañuelos, ya que los pliegues dejan marcas, los bordados pueden aplastarse por presión y dar relieve a zonas no bordadas y los flecos pueden enredarse o incluso desatarse. Además, estas piezas son especialmente susceptibles a condiciones de humedad, rayos UV y olores. Como cualquier pieza artesana, un mantón de Manila requiere cuidados. En este post te contamos cómo guardar un mantón de Manila correctamente.

Antes de guardarlo: comprobar su limpieza y ventilarlo

Un mantón de Manila siempre debe guardarse limpio y previamente ventilado. Debemos comprobar que no tiene manchas, aunque sean sutiles: el paso del tiempo fija las manchas, y estas pueden dañar irreversiblemente los tejidos y ser caldo de cultivo de bacterias y malos olores. Si detectamos manchas, deberemos saber cómo limpiarlo. En este post hablamos sobre esa cuestión.

Si lo acabamos de llevar puesto es importante ventilarlo. Lo mejor es hacerlo sobre una superficie plana y limpia (como una cama grande o una mesa) en una habitación bien ventilada y con poca luz, durante varias horas, o incluso hasta dos días si es posible. Así se evaporará cualquier humedad residual de sudor, perfumes o la misma humedad ambiental. Este punto es crucial porque la humedad que queda atrapada entre los tejidos es la causa principal del moho y del deterioro de la seda. También puede colgarse de una percha, pero es difícil fijarlo para que no se escurra sin que queden marcas de alfileres, etc.

¿Plancharlo o no plancharlo antes de guardarlo? He ahí la cuestión

En general, lo mejor es planchar un mantón antes de usarlo, no antes de guardarlo, por varios motivos. El primero, que en muchas ocasiones llevaremos el mantón a la tintorería antes de guardarlo, y ellos ya lo habrán planchado (e incluso guardado ya en un recipiente adecuado como explicaremos en breve). El segundo, porque planchar un mantón es exponer sus fibras al calor, y aunque se haga con cuidado, eso es un riesgo. Sólo si antes de guardarlo vemos al mantón defectos importantes que afecten a su estética, puede ser necesario plancharlo. Y tercero, porque antes de lucirlo siempre querremos plancharlo para que su aspecto sea impecable, y además es una buena ocasión para revisar de cerca que esté en buen estado antes de lucirlo (manchas que no habíamos visto, hilos sueltos, etc.) En este post explicamos cómo planchar un mantón, aunque si no nos atrevemos, nos lo pueden hacer en la tintorería.

¿Qué opciones hay para guardar un mantón de Manila?

La forma ideal: en un tubo de cartón

La opción que usan los conservadores de este tipo de piezas siempre suele ser un tubo de cartón libre de ácidos de al menos 10 cm de diámetro, con tapa, y de una longitud a poder ser mayor que las de la pieza, para que no quede apretada dentro. Así el mantón no tendrá dobleces. Previamente habremos enrollado el mantón en papel de seda sin ácidos o un pañuelo de algodón, haciendo un rulo, así se evita que se enganchen unos hilos a los otros y se absorbe la humedad residual.

Guardarlo en una bolsa de tela con caja

Si no tenemos espacio para un tubo, o no lo encontramos (suele valer un tubo para planos de arquitectura grandes siempre que sea cartón libre de ácidos), podemos guardar el mantón en una caja. Para hacerlo primero deberemos protegerlo con papel de seda como en el caso anterior, luego en una bolsa de tela transpirable de algodón o muselina (jamás de plástico, que atrapa la humedad y puede causar moho y amarillear la tela), y luego en una caja grande (que sea mayor que la pieza a guardar, doblada o enrollada mínimamente como explicaremos a continuación), de cartón rígido o incluso madera, ambos sin tratar con productos químicos.

Para introducir el mantón en la bolsa y en la caja podemos o bien enrollarlo sobre sí mismo y luego introducirlo en la caja haciendo una espiral, evitando así dobleces, o bien dejarlo caer directamente sobre el papel de seda y la caja y guardarlo tal cual, de forma que las dobleces no caerán siempre en el mismo sitio y no dañarán una parte concreta del tejido (pero de esta forma cuando saquemos el mantón estará más arrugado que con la anterior), o bien doblarlo de forma tradicional sin que la doblez esté nunca en un bordado. Así es como entregamos nuestros mantones en Artesanía Nava, dado que es la más óptima para su envío en perfectas condiciones, y puedes utilizar el mismo sistema en casa (el mantón en la bolsa de tela que te entregamos y una caja de cartón con papel de seda).

Cambiar los pliegues cada 6 meses

En cualquier caso, de forma periódica (una o dos veces al año por lo menos) será necesario sacar el mantón para cambiar la posición de los pliegues. Así también se airea. De cualquier forma, la cara principal del mantón siempre debe quedar por fuera, no por dentro del pliegue, para que los relieves no se compriman. Lo ideal es que saquemos el mantón, al menos, una o dos veces al año para que airee. Cada vez que lo hagamos, deberemos extenderlo bien sobre una mesa o cama limpia sin estirarlo, para que la seda respire, unas horas. Después, repetiremos el proceso anterior de guardado.

Temperatura ideal de conservación de un mantón

Los mantones de Manila no son amigos de las altas temperaturas. Lo ideal es conservarlos a 20-25 grados. Si hace más calor la tela puede dañarse, y si además hay humedad, pueden aparecer microorganismos. Si lo guardamos dentro de una caja o tubo protegido con papel de seda y una bolsa y en un cajón en una parte fresca de la casa, incluso en verano no deberíamos tener problemas para conservar correctamente nuestro mantón.

Artesanía Nava, artesanos del mantón de Manila de segunda generación

En Artesanía Nava conocemos los cuidados que requiere una pieza como un mantón de Manila porque los fabricamos y bordamos a mano desde hace décadas. Si quieres asesoramiento sobre cómo cuidar tu mantón, estamos a disposición, y te animamos a visitar nuestra tienda online con los diseños más exclusivos.